Mi semana entre surcos: Lo que aprendí sembrando mis propios bulbos de cebolla
En esta semana les vengo a contar mi primera experiencia en práctica la cual fue pasar de disfrutar de una cebolla en mi almuerzo a entender y hacer todo lo que tiene que pasar para poder disfrutarla en la mesa. Todo esto inicio con el acompañamiento del ingeniero agrónomo Critobal Daniel García Buitrago quien es el docente titular de la asignatura (introducción a las ciencias agrarias) el objetivo de la asignatura es acercarnos al mundo del campo y esto se logra mediante la práctica.
¿Por qué escogí la cebolla y sembrarla por el método de bulbo?
Buscaba algo fácil y que no fallara. Si sembraba desde la semilla, tenía que estar muy pendiente de que brote, que no se queme con el sol o que no se muera siendo un pelito verde. En cambio, con el bulbo, ya tenía media tarea hecha: es una planta pequeña que solo está esperando tocar tierra para arrancar su crecimiento y rebrotar.
Elegí este método porque:
Es más rápido: Me ahorre casi un mes de espera comparado con la semilla.
Es más aguantador: El bulbo resiste mejor los errores de riego o el frío de la noche.
Voy a la fija: Tengo mucha más seguridad de que lo que sembré hoy, realmente se convierta en una cebolla mañana.
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| Figura 1. "Captura de mi jornada de siembra. Foto propia."
"Registro personal: Así quedó el surco después de un buen rato de trabajo." |

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